Escuela Nacional de Pintura, Escultura y
Grabado “La Esmeralda”
Ariadna San Vicente Vázquez
Materia: Historia Profesor: Jorge Morales
Fecha de entrega: 7/11/2014
Ensayo Parcial (Primera unidad)
Mi intención con este ensayo es dar a
entender la función que tuvo el arte en
cada etapa estudiada durante la clase a partir de la intención de los artistas
(al momento de la producción) y de la interpretación que se les daba a estas
obras (tanto de los que fungían como críticos como de la forma que le llegaba
al pueblo) . También encontrar con estos medios, intención, interpretación y
función, el impacto general que tuvieron esos periodos artísticos en su época y
cómo son vistos ahora.
En la parte de la intención me interesa
hablar de los temas usados por los artistas, si eran intereses personales o
impuestos, las técnicas usadas y también a lo que aspiraban con esa producción. En la
interpretación entra la opinión de los críticos de la época, para quiénes iban dirigidas estas obras y para qué. También
me interesa incluir al pueblo como un sector más que llena a las obras de
sentido desde la forma en que se les presentan las piezas hasta qué era lo que
buscaban del arte.
Estudiando estos aspectos busco llegar a entender , ya hablando de un arte nacional y de una época en específico, la forma en la que se fue dando una idea del arte y cuál fue su función dentro de esas sociedades.
Estudiando estos aspectos busco llegar a entender , ya hablando de un arte nacional y de una época en específico, la forma en la que se fue dando una idea del arte y cuál fue su función dentro de esas sociedades.
Empiezo por el arte producido en la nueva
España, ya después de que se evangelizo al pueblo por medio de imágenes
católicas producidas en los monasterios surge la Academia de San Carlos como la
primera escuela de arte en el territorio. En esta primera academia se enseño a
los estudiantes desde cero ya que no contaban con referencias ni un
conocimiento básico de lo que estaba bien o no en el campo del arte, lo que se
enseñaba lo tomaban como verdad absoluta. El aprender arte se limitaba a
dominar los efectos visuales como el dibujo, el claroobscuro y lo que se le
llamaba las facciones del alma. Los artistas aspiraban a que su obra fuera
suficientemente buena como para contener lo que era entendido como bello, a
retratar a alguien importante y tener una oportunidad de ir a Europa a ver las
grande obras de los maestros renacentistas. Veo esa lucha de cada artista como
un crecimiento personal y una búsqueda de reconocimiento en la corte.
La función del arte surge no sólo de las
intenciones y aspiraciones del artista, sino también de la interpretación,
justificación y valor que se le da a una obra. En este periodo de la historia el
artista no tenía opinión sobre los temas, las pinturas y esculturas se
producían para la corona. El arte desde siempre fue una forma de glorificar al
público que se decía culto. Este público tenía una idea específica del arte.
Por ejemplo, en el texto de Cuoto cuestiona si se puede hablar de un arte
prehispánico, anterior a la conquista. Plantea la idea de que ese arte sigue un
sistema de escritura jeroglífico y simbólico, menciona que a esa notación de
las ideas no se le puede llamar arte. El arte en esa época se basaba en la
forma misma, en la pura exaltación de los sentidos ante lo que era considerado
como bello.
El arte nacional consistía en la europeización de las formas y temas, el pintor
estaba subordinado a esta situación. La Academia de San Carlos brindaba
prestigio y beneficio económico para la
corona, ésta necesitaba glorificarse a sí misma con arte y la Academia cubría esa
necesidad. Los estatutos de la misma se establecían de acuerdo a los intereses,
para que de alguna forma la Nueva España
pudiera tener lo que se tenía en los palacios Españoles. Estar a la altura o en
proceso de.
Los maestros que contrataban de Europa no eran prestigiados en su tierra natal, algo que encontraron en el nuevo continente y que les presentaba nuevas y mejores oportunidades. Así las necesidades de la corona y de los artistas Europeos se disfrazaban de una búsqueda e interés de un arte nacional.
Los maestros que contrataban de Europa no eran prestigiados en su tierra natal, algo que encontraron en el nuevo continente y que les presentaba nuevas y mejores oportunidades. Así las necesidades de la corona y de los artistas Europeos se disfrazaban de una búsqueda e interés de un arte nacional.
El pueblo no tenía voz ni posibilidad de opinión, lo que les dejaba el arte era
pura intimidación por parte de la imagen, ya fuera por los temas religiosos que
representaban o por el impacto de la creación de lo bello. La importancia que
se le brindaba a estas obras participaba en la intimidación, quien las poseía y
tenía poder de acceder a ellas se presentaba como alguien culto y superior.
Entendiendo este manejo de ideas llenas de
intereses y ambiciones personales (que no deben entenderse solo como malas) podemos interpretar que lo que era
llamado arte nacional sólo era una idea española de arte hecha por mexicanos.
Ese arte representaba un simulacro de gloria y progreso.
La Academia de San Carlos surgió con esa
misma idea de progreso y civilización, creo que en ese proyecto (que no niego
que haya tenido suficientes logros) la anestesia tanto del pueblo como del arte
lo estancaron rápidamente ya que lo que era historia superada en Europa se
presentaba en la Nueva España como el surgimiento de una nueva civilización. Se
pretendía el progreso de un país por medio de un arte que no progresaba ni
tenía intenciones de hacerlo. Los artistas y estudiantes de la Academia
siguieron por muchos años produciendo por inercia sin tener en cuenta todos los
cambios que ocurrían. Una institución que no miraba al futuro ni producía
cambio alguno, su academicismo llegaba a lo ridículo, inevitablemente atrasado.
Su función de glorificar a la corona bajo un velo de arte nacional siguió, hubo
muchas exposiciones pero era un arte ya muerto.
Creo que en esos momentos de producción de la Academia la única función del arte se pudo ver hasta después de muchos años, como importantes registros que nos hablan de ese tiempo, pura historia que nos habla de cosas que solo tienen sentido cuando las ves a distancia, como ejemplos. Una de estas cosas es cómo el arte en ese entonces contaba con mucho apoyo económico, si el arte actual perdiera lo que tiene de comunicativo, crítica y sentido social quizá sería más apoyado por el Estado. Siempre que se gana algo se pierde inevitablemente algo de igual importancia.
Creo que en esos momentos de producción de la Academia la única función del arte se pudo ver hasta después de muchos años, como importantes registros que nos hablan de ese tiempo, pura historia que nos habla de cosas que solo tienen sentido cuando las ves a distancia, como ejemplos. Una de estas cosas es cómo el arte en ese entonces contaba con mucho apoyo económico, si el arte actual perdiera lo que tiene de comunicativo, crítica y sentido social quizá sería más apoyado por el Estado. Siempre que se gana algo se pierde inevitablemente algo de igual importancia.
La situación cambió un poco después de la
independencia y, como siempre, las academias están destinadas a apoyar
ideologías y concretar identidades. Un gobierno liberal requería otro tipo de
imágenes. No fue aún momento de crear imaginarios colectivos, pero si hubo
intentos de crear un arte que tuviera más que ver con un México libre, sin
influencia política europea.
La intención fue hablar de una nación nueva, con sus propios valores plásticos. Se despidió a los maestros Europeos y se contrataron artistas mexicanos lo cual no hizo mucha diferencia (ya que estos artistas mexicanos fueron instruidos por Europeos) pero al menos sí simbólica. Se aspiraba a dejar de ser una sombra de España, a sentirse ajeno, diferente mas no vacío. Bajo este panorama surge el género del paisaje en nuestro país, que si represento un paso importante para la plástica mexicana pero a mi parecer aún muy sutil y tímido. Las técnicas siguieron siendo las mismas, los temas un poco más variados. El paisaje funcionó como el primer paso para la aceptación de la cultura mexicana, el quitarse la venda española de los ojos y poder comparar en importancia la realidad visual del país con lo producido en Europa. El paisaje era un género con el que por primera vez el pueblo podía identificarse, era más fácil de entender y de sentir que formaban parte de esa realidad representada.
La intención fue hablar de una nación nueva, con sus propios valores plásticos. Se despidió a los maestros Europeos y se contrataron artistas mexicanos lo cual no hizo mucha diferencia (ya que estos artistas mexicanos fueron instruidos por Europeos) pero al menos sí simbólica. Se aspiraba a dejar de ser una sombra de España, a sentirse ajeno, diferente mas no vacío. Bajo este panorama surge el género del paisaje en nuestro país, que si represento un paso importante para la plástica mexicana pero a mi parecer aún muy sutil y tímido. Las técnicas siguieron siendo las mismas, los temas un poco más variados. El paisaje funcionó como el primer paso para la aceptación de la cultura mexicana, el quitarse la venda española de los ojos y poder comparar en importancia la realidad visual del país con lo producido en Europa. El paisaje era un género con el que por primera vez el pueblo podía identificarse, era más fácil de entender y de sentir que formaban parte de esa realidad representada.
Por 1851 comienza a tenerse la idea de que
el arte era un influjo sobre el bienestar de las sociedades, se hablaba de la
elocuencia que en el arte se encontraba por medio del espíritu en la búsqueda
de la sensibilidad y de lo verdadero. La sensibilidad limitada a la idea de
belleza, lo verdadero lo entendían como
lo correcto, lo que purifica el alma y se convierte tanto en una cuestión moral
como de estética. El que tomaran en cuenta que el arte era capaz de influir sobre
la estructura de las sociedades fue un pensamiento bastante avanzado y, por
decirlo así, moderno. La cuestión es que al tener en cuenta esto se anestesió
al arte para producir y exagerar únicamente cosas bellas, lo bello por sí
mismo. El artista fue capaz de opinar y pensar sobre el arte pero sólo para
moralizar. El pensamiento avanzó pero el arte no. ¿Cómo moralizar a una
sociedad con un arte socialmente vacío?.
El academicismo junto con su rigurosa copia
de grabados y yesos, temas religiosos y mitológicos siguió inerte por mucho
tiempo y, como siempre, lo verdadero suele aparecer sin reconocimiento alguno.
La verdadera y sincera representación de México surgió por primera vez en el
arte popular cuya función no era cubrir de gloria a terceros o a los artistas.
Era considerado como un oficio cualquiera, hasta un pasatiempo. Los retratos,
paisajes y bodegones eran considerados como un pequeño gusto que alguien de
clase media podía obtener. Es hasta ahora que son apreciadas como arte y son
entendidas como una representación social del México de entonces. La función
también cambia con el transcurso de los años.
Fue el momento en el cual varios artistas decidieron centrarse en los valores
humanos y separarse tanto del academicismo en las técnicas y en los temas como
de su dependencia con una clase social que no contaba con una conexión real de
la vida. Ese fue el primer paso que hizo que el arte mexicano adquiriera los
valores de las vanguardias en el que no hay distinción entre arte y vida. Los
temas populares fueron usados como recurso de experimentación plástica en donde
se descubrieron las cualidades visuales de la vida real. Los artistas
intentaban identificarse de manera mental y espiritual con su paisaje natural y
buscaban que la gente que veía esas obras se pudiera identificar de igual
forma. En esta época se crearon los imaginarios populares, la imagen de lo
característico de México, imágenes que llegarían hasta ojos de extranjeros. Se
trataba de la función del arte como una aceptación y afirmación. En las
exposiciones se buscaba reconocer lo mexicano por sus formas y “tipos”, el
saber que se tenía una cultura genuina y atenuar ansiedades.
En la caricatura aparece la intención del artista por comunicar y criticar. El primer acercamiento del pueblo a una expresión crítica, política y social. Se dio a partir de la asimilación de la pintura popular y le daba a los hechos del momento una imagen. Es en la caricatura en donde el arte deja de ser únicamente plástico y representacional y comienza a plantear comentarios y posiciones. El pueblo y el territorio comienzan a aparecer como una sola unidad.
En la caricatura aparece la intención del artista por comunicar y criticar. El primer acercamiento del pueblo a una expresión crítica, política y social. Se dio a partir de la asimilación de la pintura popular y le daba a los hechos del momento una imagen. Es en la caricatura en donde el arte deja de ser únicamente plástico y representacional y comienza a plantear comentarios y posiciones. El pueblo y el territorio comienzan a aparecer como una sola unidad.
A partir de entonces el interés de los
artistas dejó de ser simplemente representar realidades, su producción fue más
directa y agresiva, cargada de un sentido social que hasta la fecha sigue
siendo un tema recurrente en la producción de artistas mexicanos. Sus intereses
se centraron en la búsqueda de lo nacional, la revolución como representación
visual y simbólica del poder y fuerza del pueblo mexicano así como la búsqueda
de un presente social. El arte de los muralistas logró idealizar y legitimizar
al pueblo mexicano introduciendo la originalidad de sus tradiciones y los
“tipos mexicanos” (creados por las temáticas recurrentes de la Escuela Mexicana)
en la pintura moderna .
En esta etapa del arte mexicano el pueblo era el principal público de las creaciones, éstas eran pensadas específicamente como un arte popular, capaz de ser observado, interpretado y enriquecido por la participación de cualquiera que pasara frente a él.
El muralismo buscaba una ideología cultural, un arte ligado al destino de su gente y que lo local fuera la unidad básica de lo político, social y cultural logrando así la aceptación del pueblo a su nación.
Este arte tenía algo radicalmente diferente y era que, parte de su función, era la de dejar clara la posición que tenían los artistas ante los hechos, introducir conceptos para que dentro de la pintura fueran entendidos como realidades. El proceso mismo de creación citaba a la revolución.
Entonces, gracias a estos tres principales conceptos (posición, nacionalismo y revolución) tratados en el arte de la época surge su principal función dentro de la sociedad y es una que ya había mencionado anteriormente en este ensayo. La principal función que yo veo en este movimiento fue la de moralizar, pero esta vez la moral fue entendida bajo términos mucho más modernos, en donde la moral creada era una cargada de nacionalismo, una moral puramente mexicana.
En esta etapa del arte mexicano el pueblo era el principal público de las creaciones, éstas eran pensadas específicamente como un arte popular, capaz de ser observado, interpretado y enriquecido por la participación de cualquiera que pasara frente a él.
El muralismo buscaba una ideología cultural, un arte ligado al destino de su gente y que lo local fuera la unidad básica de lo político, social y cultural logrando así la aceptación del pueblo a su nación.
Este arte tenía algo radicalmente diferente y era que, parte de su función, era la de dejar clara la posición que tenían los artistas ante los hechos, introducir conceptos para que dentro de la pintura fueran entendidos como realidades. El proceso mismo de creación citaba a la revolución.
Entonces, gracias a estos tres principales conceptos (posición, nacionalismo y revolución) tratados en el arte de la época surge su principal función dentro de la sociedad y es una que ya había mencionado anteriormente en este ensayo. La principal función que yo veo en este movimiento fue la de moralizar, pero esta vez la moral fue entendida bajo términos mucho más modernos, en donde la moral creada era una cargada de nacionalismo, una moral puramente mexicana.
De la moral me iré a la política ya que una fue la posición e intención de los
artistas y otra la que le dio el gobierno. Los primeros se basaron en la
identidad, tratada bajo ciertos valores comunistas, mientras que el Estado,
bajo el proyecto cultural impulsado por Vasconcelos, planteo una visión triunfante
y heroica de la revolución. Una nueva función de los murales surge desde esta
perspectiva, la propaganda . Si lo vemos de esta forma, los murales pudieron
funcionar como propaganda ya fuera de mensajes comunistas, de tradiciones
mexicanas o de la institucionalización de la revolución de 1910.
En el texto de Miguel Covarrubias se
menciona que “La liberación del arte de México ha seguido un camino paralelo a
la liberación político-social de la nación”. Creo que la función del arte
también estuvo atada a esto, siendo el Estado el que subsidió el arte en todas
estas etapas. Aun bajo esta situación creo que el arte tiene en su estructura
básica algo que, aunque esté de alguna forma medida por el Estado, siempre
logrará comunicar algo más, un mensaje claro que no tenga nada que ver con los
subsidios o apoyos al arte, algo menos político y más humano.