El estudiar la historia de la academia de San Carlos hizo que me diera cuenta de cómo el tipo de gobierno influía sobre la forma de enseñar arte, desde los temas hasta las técnicas y los maestros que se contrataban. No se si actualmente siga pasando eso y si si, a que grado. Pensamos el arte como algo casi autónomo pero ¿Cómo estar segura de que lo es? de que a pesar de que las escuelas pertenecen al estado podemos producir lo que se nos antoje y ocurra.
Durante mucho tiempo me parece que la academia de San Carlos seguía a través de los años funcionando por pura inercia, sin tener en cuenta todos los cambios a su alrededor, políticos, sociales, económicos ni siquiera los posibles cambios, La sentí como una institución incapaz de mirar al futuro y víctima de diferentes gobiernos e ideologías extranjeras. Siento que, aunque de buena calidad,es un arte sometido, conforme y resignado que se creyó los límites y por mucho tiempo no pudo ver mas allá. Es esa, la que creo que bien puede ser una manía de los mexicanos de agachar la cabeza y no buscar mas.
Claro que hay muchas cosas buenas de la academia y aunque no pudiera mirar al futuro día a día los artistas que estudiaban en ella construían una historia (fuera buena o mala) de lo que se hacía en México.
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